BIOCONSTRUCCION

Las bioconstrucciones son edificios hechos con las materias primas que nos ofrece la naturaleza como madera, paja, piedra natural o arcilla.

Hasta los últimos cien años se ha construido utilizando básicamente los materiales de la zona o región, aportándole a la arquitectura un carácter propio muy ligado al lugar. Las nuevas tecnologías y materiales los han reemplazado. El progreso nos ha llevado a una construcción industrializada que ha sustituído en muchas ocasiones los materiales autóctonos por el hormigón y el acero.

La recuperación de esta antigua manera de construir es lo que ahora denominamos bioconstrucción o construcción sostenible. En muchos lugares se esta dando un renacimiento de la naturaleza. Ahora se ha vuelto importante el término de ahorro energético tanto en el momento de la construcción como durante el uso del mismo edificio. En Europa ya se ha empezado a producir teniendo en cuenta estos conceptos, por ello existe una gran variedad de productos ecológicos ya producidos industrialmente, como el aislamiento de madera, de cáñamo, de lino o de celulosa, casas con paneles de madera maciza y varios productos preparados de barro que dan alternativas a los productos comunes.

El barro es relativamente fácil de encontrar en muchas partes del mundo, ya sea directamente en el predio o cerca de él. Preparar y manipular el barro es sencillo y además permite reutilizarlo evitando deshechos. El barro regula la humedad del ambiente, absorbiendo el exceso de ésta y devolviéndola cuando es necesario. Esto mejora la salud de los habitantes dado que mantiene seco el ambiente rebajando el riesgo de enfermedades pulmonares.

La combinación de madera y barro es provechosa para ambos. El barro tiene un poder de absorción de humedad más elevado que el de la madera, por eso mantiene seca la madera en su interior evitando así la proliferación de insectos y hongos. El barro tiene la capacidad de almacenar la energía produciendo un intercambio energético con el ambiente.

Con un buen manejo de este proceso, el edificio se mantiene térmicamente a un bajo costo.

El clima en Uruguay es predominantemente húmedo por eso el barro se convierte en una alternativa perfecta como material de construcción.